El juez Edgardo Sánchez resolvió revocar la prisión preventiva de Santiago Bagne y dispuso su inmediata libertad, al considerar que la medida había sido dictada sin fundamentos suficientes. La decisión, al final de la audiencia en el Centro Judicial de Monteros, representa un giro en la causa en que se investiga la golpiza contra Patricio Ledezma en Tafí del Valle.
Bagne había sido trasladado días atrás al penal de Benjamín Paz, luego de que el juez Javier Núñez Campero ordenara su prisión preventiva por un mes. En esa decisión, imputó a Bagne, junto a César Máximo Carreras, de lesiones graves en grado de tentativa, agravadas por la participación de varias personas, mientras la investigación busca identificar a otros involucrados.
Control de legalidad
Durante la audiencia, el juez Sánchez aclaró que su función no era juzgar el hecho investigado, sino controlar la legalidad de la decisión previa, por lo que analizó si la prisión preventiva se ajustaba a lo establecido por el Código Procesal Penal y concluyó que la medida resultaba arbitraria por falta de fundamentación.
En ese sentido, el magistrado consideró que la resolución original presentaba un grave falta de fundamentación, ya que no describía conductas concretas del imputado que permitieran sostener riesgos procesales reales, sino que se apoyaba en conjeturas. También señaló que la medida vulneraba el principio de proporcionalidad, al tratarse de un delito cuya eventual pena podría ser de ejecución condicional, y cuestionó la aplicación de criterios propios de personas condenadas en un proceso en el que aún rige el principio de inocencia.
La defensa de Bagne, integrada por los abogados Macario Santamarina y Gonzalo Ascárate, se basó en que no hay pruebas de que el imputado haya agredido a la víctima, en su actitud de colaboración con la investigación y en que la prisión preventiva resultaba una medida excesiva.
Nuevas pruebas
Durante la audiencia, el Ministerio Público Fiscal, representado por el auxiliar fiscal Hugo Darío Campos, informó que no se opondría al pedido de liberar a Bagne, tras incorporar nuevas pruebas y testimonios reunidos durante la investigación. Aclaró que esos elementos solo benefician a Bagne y no al coimputado Carreras.
Oposición de la querella
La querella, representada por el abogado José María Molina, manifestó su oposición a la postura del Ministerio Público Fiscal y solicitó que se mantuviera la prisión preventiva, al considerar que había elementos suficientes para sostener la medida mientras avanza la investigación.
El letrado expresó su desacuerdo con la liberación de Bagne, y cuestionó la postura del Ministerio Público Fiscal, al señalar que resultaba contradictorio sostener la validez de la resolución que había dispuesto la prisión preventiva y, al mismo tiempo, no oponerse a la excarcelación del imputado.
También señaló que durante la audiencia se mencionaron supuestas nuevas pruebas que no fueron incorporadas ni explicadas formalmente. En ese sentido, afirmó que si realmente había elementos nuevos debía realizarse una audiencia específica de revisión. Además, defendió la resolución original al sostener que estaba ajustada a derecho y que no se presentaron datos suficientes para modificar la evaluación sobre el riesgo de fuga o entorpecimiento.
Riesgos
En relación con el planteo de la defensa sobre la colaboración del imputado, Molina señaló que presentarse ante la Justicia y entregar el teléfono celular constituye una obligación legal y no un elemento que justifique la libertad. Añadió que continuaba el riesgo de entorpecimiento de la investigación, ya que imputado conoce a otros presuntos involucrados y habría existido contacto con la víctima a través de redes sociales.
Al fundamentar su decisión, el juez sostuvo que no se puede atribuir la participación en el hecho sin especificar el rol del imputado. Además, señaló que no se comprobó un riesgo real de entorpecimiento de la investigación por parte de Bagne.
El juez aceptó el planteo de la defensa, dejó sin efecto la prisión preventiva y ordenó su liberación inmediata. Como condiciones, fijó domicilio, dispuso que quede bajo el cuidado de su madre y le prohibió acercarse o comunicarse con la víctima por cualquier medio.
Diferente situación
En cuanto al otro imputado, Carreras, el juez decidió que la resolución no se aplicara en su caso, al entender que su situación no era la misma, sobre todo por la aparición de nuevos elementos que solo favorecieron a Bagne. De esta manera, Carreras continúa detenido en el penal de Benjamín Paz.
La querella también se refirió a la situación de Ledezma, y remarcó la gravedad del caso, al señalar que el joven resultó seriamente afectado. Del mismo modo, sostuvo que la resolución no debía extenderse al coimputado Carreras, por considerar que su situación procesal presenta diferencias.
Durante la audiencia, el propio Ledezma tomó la palabra y manifestó: “Yo casi pierdo la vida por estas personas a las cuales se está defendiendo”.
Tras conocerse la resolución, Marisa Gómez, madre de Bagne, expresó su emoción por la liberación de su hijo. “Estoy muy feliz. Yo tenía confianza en que le iban a dar la libertad, porque se demostró que él no le había pegado”, afirmó.
Una mujer que presenció la audiencia y pidió no ser identificada, manifestó su desacuerdo con la detención y con la investigación que involucra a Bagne y Carreras, porque considera que la medida fue injusta. Sostuvo que “faltaron hechos concretos y se trabajó sobre suposiciones; la Justicia no debería actuar de esa manera”. Además, cuestionó el enfoque de la causa y aseguró que ninguno de los dos participó de la agresión: “Ellos no fueron los agresores. ¿Por qué no se busca a los verdaderos responsables?”, planteó.
El abogado Ascárate consideró que el fallo “es un llamado a la reflexión” y se mostró conforme con el resultado de la audiencia. Señaló además que la causa continúa en etapa de investigación. En ese contexto, familiares y amigos del joven manifestaron su alegría y satisfacción tras la decisión judicial.